domingo, 24 de septiembre de 2017

LA SAGRADA COMUNIÓN Y EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA - XII


CAPÍTULO 12 
De otro punto muy principal que hemos de sacar de la sagrada Comunión, que es ofrecernos y resignarnos enteramente en las manos de Dios; y de la preparación y hacimiento de gracias que conforme a esto hemos de hacer. 

Una de las principales cosas que hemos de sacar de la sagrada Comunión, ha de ser resignarnos y ponernos del todo en las manos de Dios, como un poco de barro en las manos del artífice, para que haga de nosotros lo que quisiere, y como quisiere, y cuando quisiere y de la manera que quisiere, sin exceptuar ni reservar cosa alguna. El hijo de Dios se ofreció a Sí mismo enteramente en sacrificio al Padre Eterno en la cruz, dando por nosotros toda su sangre y su vida; y cada día se nos da en manjar en este santísimo Sacramento, enteramente, su cuerpo, sangre, alma y divinidad; razón será que nosotros también nos ofrezcamos y entreguemos enteramente y del todo a Él. Eso dicen algunos que es propiamente comulgar, communicare, comunicarse, hacer con Dios lo que hace con Vos, Él os da y comunica cuanto tiene; dadle vos cuanto tenéis. 

Este ha de ser también el hacimiento de gracias después de la sagrada Comunión (Sal., 115, 121: ¿Qué ofreceré al Señor por tantas mercedes y beneficios, y especialmente por éste que ahora he recibido? ¿Sabéis qué quiere El que le ofrezcáis? Lo que vamos diciendo (Prov., 23, 21): Hijo, dame tu corazón. Decláralo muy bien aquel Santo: ¿Qué otra cosa quiero más de ti, sino que estudies de renunciarte del todo en Mi? Cualquiera cosa que me das sin ti, no me curo de ella, porque no quiero tu don, sino a ti. Así como no te bastarían a ti todas las cosas sin mí, así no puede agradar a mí cuanto me ofreces sin ti. Ofrécete a mí y date todo por mí, y será muy acepto tu sacrificio. San Agustín dice que en lo que Caín desagradó a Dios cuando le ofrecía sacrificio; y la causa por la cual no miró ni aceptó su sacrificio como el de su hermano Abel (Genes., 4, 5), fue porque no repartía bien con Dios, porque daba a Dios alguna cosa suya y no le daba ni entregaba a sí mismo. Y esto mismo dice que hacen los que ofrecen a Dios alguna cosa y no le ofrecen su voluntad. El reino del Cielo no tiene otro precio sino a ti mismo; tanto vale cuanto eres tú. Date y ofrécete a ti y lo alcanzarás. 

Pues en este ofrecimiento y resignación entera en las manos de Dios nos hemos de ocupar y detener después de la Sagrada Comunión. Y esto no ha de ser solamente en general, sino desmenuzándolo y descendiendo a casos particulares, resignándonos y conformándonos con la voluntad de Dios, así en la enfermedad como en la salud, así en la muerte como en la vida, así en la tentación como en la consolación, especificando aquello en que a cada uno le pareciere que sentiría más repugnancia y dificultad, ofreciéndoselo al Señor en hacimiento de gracias, no dejando lugar, ni oficio, ni grado, por bajo e ínfimo que sea, hasta que no se nos ponga cosa delante en que no sintamos nuestra voluntad muy conforme y unida con la de Dios. Y es muy buena y muy devota para esto aquella oración que nuestro Padre pone en el libro de los Ejercicios espirituales: «Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento, y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer, Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro; disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta.» 

Aquí nos hemos también de ejercitar y actuar en los actos de algunas virtudes, especialmente en aquellas de que cada uno tiene más necesidad, porque a todo lo que uno quisiere y hubiere menester le sabrá este divino maná [que tiene la suavidad de todos los sabores] (Sab., 16, 20). Todos los sabores de las virtudes tiene, y así, una vez os habéis de actuar y ejercitar en una virtud, otra en otra, teniendo siempre la mira en vuestra mayor necesidad. Si os sentís necesitado de humildad, procurad que os sepa a humildad, que buen dechado y sabor hallaréis aquí de ella, pues esta vestido el Hijo de Dios de unos accidentes de pan, que por ser accidentes, son más pobres y bajos que los pañales y fajas con que le envolvió su sacratísima Madre en Belén. ¿Y qué mayor humildad ni qué cosa más baja se puede imaginar, que ponerse Dios como manjar común para que le comamos? Que extendamos allí en aquella Mesa del altar los manteles, y como servilleta los corporales, como un plato la patena, como vaso el cáliz; que le tratemos con nuestras manos, y le recibamos en nuestra boca y en nuestro estómago: ¿qué mayor bajada de Dios, y qué mayor subida del hombre? En cierta manera resplandece aquí más la humildad que en la obra de la Encarnación. Pues ejercitaos y actuaos en ella hasta tanto que sintáis que se os va embebiendo y entrañando en vuestra ánima. Ofreced al Señor el desprecio de toda la honra y estimación del mundo en hacimiento de gracias, abrazando el ser menospreciado y tenido en poco por su amor. 

También es muy bueno descender a algunas cosas más particulares; y menudas, y ofrecerlas aquí al Señor en hacimiento de gracias. Ya entiende cada uno, poco más o menos, sus faltas, y sabe lo que le impide su aprovechamiento y en lo que suele tropezar ordinariamente; pues procurad en cada Comunión sacrificar y ofrecer a Dios alguna cosa de ésas en hacimiento de gracias. Sois amigo del regalo o de vuestras comodidades y de que no os falte nada; ofrecer al Señor el mortificaros en eso, hoy en una cosa y otro día en otra. Sois amigo de parlar y de perder tiempo; mortificaos en eso, y ofrecedlo al Señor en otra Comunión. Sois amigo de vuestra voluntad, que por no recibir vos un poco de mortificación y trabajo, no sabéis dar gusto ni contento a vuestros hermanos, y algunas veces los habláis sacudida y desabridamente; procurad venceros en eso y ofrecerlo al Señor en otra Comunión. Y como decíamos tratando de la oración, que es muy bueno proponer allí algo que hacer aquel mismo día, así también en la Comunión será muy bueno sacar propósito de venceros y mortificaros en algo aquel mismo día, y ofrecer esa mortificación al Señor en hacimiento de gracias. 

Haced cuenta que eso es lo que os está pidiendo el Señor por la merced y beneficios que habéis recibido; que no quiere Dios de nosotros otra cosa, ni otra recompensa, sino que nos mejoremos en la vida, y nos vayamos enmendando en aquello que sabemos que desagrada a su Divina Majestad; y así ése es el mejor hacimiento de gracias que podemos ofrecer después de la Comunión, y el servicio más agradable que le podemos ofrecer. De tres maneras decíamos arriba, que puede ser el hacimiento de gracia: la primera, reconociendo los beneficios interiormente con el corazón; la segunda, alabando y dando gracias con palabras al bienhechor; la tercera, con obras; y éste es el mejor hacimiento de gracias. Pues eso es lo que ahora decimos: no se nos vaya todo en consideraciones, que, aunque buenas, mejores son las obras, y para eso han de ser las consideraciones, para que vengamos a las obras. 

De la misma manera digo de la preparación para comulgar; aunque es muy buena aquella particular preparación que se acostumbra a hacer antes de la sagrada Comunión con algunas consideraciones, y ninguno la debe dejar, porque la reverencia de tal alto Sacramento pide que cada uno haga también en eso lo más que pudiere; pero la mejor y más principal disposición ha de ser la buena y santa vida, y el cada día mejorando y perfeccionando en las cosas que hacemos, para llegar así con mayor limpieza y caridad a este divino Sacramento, conforme a aquello de los gloriosos Padres y Doctores de la Iglesia Ambrosio y Agustino: «Vivid de tal manera, que merezcáis recibir cada día este santísimo Sacramento» Y así, el B. Padre Maestro Ávila, en una carta que este escribe a un devoto, le dice: «La preparación para la sagrada Comunión ha de ser el buen orden que tenga en toda su vida y en toda la semana.» Y trae para esto el ejemplo de un siervo de Dios que decía que él nunca hacia particular preparación para comulgar, porque cada día, dice, hago todo lo que puedo. Esa es muy buena preparación, harto mejor que recogerse uno solamente un cuarto de hora antes y otro después, y quedarse tan tibio y tan inmortificado e imperfecto como antes. 

De manera, que ésta es la principal disposición y éste es el principal hacimiento de gracias, y éste ha de ser también el principal fruto que hemos de sacar de la sagrada Comunión; y así como decimos de la oración que la disposición principal para ella ha de ser la mortificación de nuestras pasiones, el recogimiento de los sentidos y la guarda del corazón, y decimos que ese ha de ser también el fruto que hemos de sacar de ella, y que lo uno ha de ayudar a lo otro, así también aquí la buena y santa vida, el hacer uno todas las cosas lo mejor que puede para agradar a Dios, ha de ser la principal disposición para recibir la sagrada Comunión; y eso mismo ha de ser el principal fruto que ha de sacar de ella; y lo uno ha de ayudar a lo otro, y una Comunión ha de ser disposición para otra. Y así como decimos que el tener buena oración y el ir aprovechando en ella no está en tener consuelos y sentimientos, ni en tener muchas consideraciones ni grandes contemplaciones, sino en que salga uno de allí muy humilde, paciente, indiferente y mortificado; así también la buena Comunión y el fruto de ella no está ni se ha de medir por las muchas consideraciones que uno tiene, por muy buenas y santas que sean, ni por los gustos y consolaciones, sino por la mortificación de las pasiones, y por la mayor resignación y conformidad con la voluntad de Dios que de allí saca. 

De aquí se sigue una cosa de grandísimo consuelo, y es que siempre está en nuestra mano comulgar bien y sacar mucho fruto de la Comunión, porque el ofrecernos y resignarnos en las manos de Dios, el mortificarnos y enmendarnos en aquello que sabemos desagrada a su Divina Majestad, siempre está en nuestra mano con la gracia del Señor. Pues haced vos eso, y sacaréis mucho fruto de la Comunión; idos cada día venciendo y mortificando y enmendando en alguna cosa: caiga el ídolo de Dagón en presencia del Arca del Testamento (1 Sam., 5, 3); ese ídolo de la honra, ese ídolo del regalo y de buscar vuestras comodidades, ese ídolo de la propia voluntad, quede todo por tierra en reverencia de este Señor. ¡Oh! Si comulgásemos de esta manera, mortificándonos y enmendándonos cada vez en alguna cosa, por pequeña que fuese, ¡cómo medraría nuestra alma! San Jerónimo declara a este propósito aquello que dice el Sabio (Prov., 31, 27) de la mujer fuerte: Consideró los rincones y escondrijos de su casa, que es el examen y preparación que se requiere para llegar a esta mesa divina, y no comió ociosa su pan, no comió el pan de balde. Dice San Jerónimo: «Cuando uno saca fruto de la sagrada Comunión de la manera que hemos dicho, no come el Pan de balde, pues le aprovecha bien lo que come. Pero, ¡ay de aquel que ha comido este Pan de balde muchos años, sin haberse vencido, ni mortificado en una pasión, ni en un siniestro malo! ¡Grave enfermedad debe de tener, pues no le aprovecha nada lo que come!» Pues entre cada uno dentro de sí, y considere los rincones de su alma, mire la pasión o siniestro e inclinación que más daño y estorbo le hace, y procure irla quitando y mortificando, hasta que pueda decir con el Apóstol (Galat., 2, 20): Vivo yo, ya no yo, sino Cristo es el que vive en Mí. Dice San Jerónimo sobre estas palabras: «Vivo yo, ya no yo; ya no vive aquel que vivía antiguamente en la ley, aquel que perseguía la Iglesia, sino vive en él la sabiduría y fortaleza, la paz, el gozo y las demás virtudes, las cuales el que no las tiene no puede decir vive en mi Cristo». 


EJERCICIO DE PERFECCIÓN Y 
VIRTUDES CRISTIANAS 
Padre Alonso Rodríguez

sábado, 16 de septiembre de 2017

El degenerado cura Ángel compara a Santa Teresa de Jesús con “la pasionaria” y dice que “la iglesia de los musulmanes es verdadera”


Le gusta la publicidad y la popularidad más que a Baltasar Garzón una montería. Hablamos del conocido como Padre Ángel, el “Belén Esteban de la Iglesia”, el cura cercano a Podemos defensor del aborto y el homosexualismo, que ha perdido la ética, la estética y el oremus

El párroco de San Antón, en Madrid, sorprendió a otros sacerdotes de la diócesis al asegurar que “todas las iglesias son verdaderas”, y comparar a Santa Teresa de Jesús con la líder comunista Dolores Ibarruri, “la pasionaria”.

El sacerdote asturiano Ángel García Rodríguez concedió una entrevista a una revista del corazón (Diez Minutos) en la que habla de todo y de todos.

En la entrevista, el párroco de San Antón da su parecer sobre el protestantismo y el islam: “Antes creíamos que sólo había una Iglesia, la nuestra, pero hay otras, las de los musulmanes, los protestantes, todas son verdaderas y hay que respetarlas”.

Y opina también sobre personajes históricos. Preguntado sobre la igualdad de hombres y mujeres, indica que entre ellas ha habido algunas destacadas: “En la historia siempre ha habido mujeres importantes como Santa Teresa o la Pasionaria (ndr: histórica dirigente del Partido Comunista de España)”.

Respecto al Corán, asegura: “El Corán no dice que hay que matar. Es uno de los libros sagrados, y yo lo tengo en mi despacho. Lo que ocurre es que cuando la interpretación que se hace es perversa, el resultado es lo que estamos viendo”.

La impostura del degenerado sacerdote debe ser respondida con los siguientes versículos coránicos:

Una imagen que dio la vuelta al mundo: Un bebé cristiano es apuntado por islamistas sirios.


Corán 3:28: ¡Que no tomen los creyentes como amigos a los infieles en lugar de tomar a los creyentes -quien obre así no tendrá ninguna participación en Alá-, a menos que tengáis algo que temer de ellos. Alá os advierte que tengáis cuidado con Él. Alá es el fin de todo!

Corán 5:51: ¡Creyentes! No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío.

Corán 5:80: Ves a muchos de ellos que traban amistad con los que no creen. Lo que han hecho antes está tan mal que Alá está irritado con ellos y tendrán un castigo eterno.

Asesinar infieles es una práctica habitual desde que Muhammad declarase que esto era lo más grato a Alá después de creer en el dios del Islam..

Bujari V1B2N25: “Se le preguntó Apóstol de Alá,´ ¿Cuál es la mejor obra? Él respondió: “Creer en Alá y Su Apóstol Muhammad”. Después le preguntaron “¿Cuál es la siguiente [obra] mejor en bondad? Él respondió: “Participar en el Yihad, la lucha religiosa en la Causade Alá. ´”

Corán 8:12: Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: “Yo estoy con vosotros. Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles el cuello, pegadles en todos los dedos!”.

El padre Jacques Hamel fue asesinado por islamistas yihadistas el 26 de julio,
 en la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray.


Corán 57:10: ¿Y por qué no habéis de gastar por la causa de Alá, siendo así que la herencia de los cielos y de la tierra pertenece a Alá? No seréis todos iguales: unos, que han gastado y combatido antes del Éxito, tendrán una categoría más elevada que otros que han gastado y combatido después de ella. A todos, sin embargo, ha prometido Alá lo mejor. Alá está bien informado de lo que hacéis.

Corán: 2:216: Se os ha prescrito que combatáis, aunque os disguste. Puede que os disguste algo que os conviene y améis algo que no os conviene. Alá sabe, mientras que vosotros no sabéis.

Corán 4:84: Combate, pues, por Alá! Sólo de ti eres responsable. Anima a los creyentes! Puede que Alá contenga el ímpetu de los infieles. Alá dispone de más violencia y es más terrible en castigar.

Corán 9:5: Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores [los cristianos por asociar Jesús con la divinidad] dondequiera que les encontréis. Capturadles! Sitiadles! Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces dejadles en paz! Alá es indulgente, misericordioso.

Corán 9:14: ¡Combatid contra ellos! Alá le castigará a manos vuestras y les llenará de vergüenza, mientras que a vosotros os auxiliará contra ellos, curando así los pechos de gente creyente

Corán 9:29: Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura [judíos y cristianos] , no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!

Los de la "religión verdadera" arrojan desde una azotea a un homosexual, 
colectivo que el Padre Ángel tanto ama.


Corán 9: 38-39: ¡Creyentes! ¿Qué os pasa? ¿Por qué, cuando se os dice: “Id a la guerra por la causa de Alá” permanecéis clavados en tierra? ¿Preferís la vida de acá a la otra? Y qué es el breve disfrute de la vida de acá comparado con la otra, sino bien poco…? . Si no vais a la guerra, os infligirá un doloroso castigo. Hará que otro pueblo os sustituya, sin que podáis causarle ningún daño. Alá es omnipotente.

Corán 9:41: Id a la guerra, tanto si os es fácil como si os es difícil! Luchad por Alá con vuestra hacienda y vuestras personas! Es mejor para vosotros. Si supierais…

Corán 9:86-88: Cuando se revela una sura: “Creed en Alá y combatid junto a Su Enviado”, los más ricos de ellos te piden permiso y dicen: “Deja que nos quedemos con los que se quedan!” Prefieren quedarse con las mujeres dejadas detrás. Han sido sellados sus corazones, así que no entienden. Pero el Enviado y los que con él creen combaten con su hacienda y sus personas. Suyas serán las cosas buenas. Ésos son los que prosperarán.

La Yihad es una orden que emana de Alá, y que la transmitió Muhammad a sus seguidores para siempre. Es un imperativo universal y para todos los tiempos según el Islam.


Miembros de la "religión verdadera" enseñando valores pacifistas a un niño.


Corán 9:123: ¡Creyentes! ¡Combatid contra los infieles que tengáis cerca! Que os encuentren duros! ¡Sabed que Alá está con los que Le temen!

Corán 17:16: Cuando queremos destruir una ciudad, ordenamos a sus ricos y ellos se entregan en ella a la iniquidad. Entonces, la sentencia contra ella se cumple y la aniquilamos.

Ishaq 325: Musulmanes, luchad por la causa de Alá, Permaneced firmes y prosperaréisAyudad del Profeta, obedecedle, dadle vuestra lealtad y vuestra religión será triunfará”.

El combate, la Yihad, tiene que durar hasta que la humanidad se someta al Islam

Corán 8:39: Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda todo el culto a Alá. Si cesan, Alá ve bien lo que hacen.

Corán 8:65: ¡Profeta! ¡Anima a los creyentes al combate! Si hay entre vosotros veinte hombres tenaces, vencerán a doscientos. Y si cien, vencerán a mil infieles, pues éstos son gente que no comprende.

Cristianos atados por el Estado Islámico a hierros en forma de cruz.


Corán 8:72-75: Los creyentes que emigraron y combatieron con su hacienda y sus personas por la causa de Alá y los que les dieron refugio y auxilio, ésos son amigos unos de otros. Los creyentes que no emigraron no serán nada amigos hasta tanto que emigren. Si os piden que les auxiliéis en nombre de la religión, debéis auxiliarles, a menos que se trate de ir contra gente con la que os una un pacto. Alá ve bien lo que hacéis. Los infieles son amigos unos de otros. Si no obráis así, habrá en la tierra desorden y gran corrupción. Los creyentes que emigraron y lucharon por Alá, y quienes les dieron refugio y auxilio, ésos son los creyentes de verdad. Tendrán perdón y generoso sustento. Quienes, después, creyeron, emigraron y combatieron con vosotros, ésos son de los vuestros. Con todo, y según la Escritura de Alá, los unidos por lazos de consanguinidad están más cerca unos de otros. Alá es omnisciente.

Musulmanes C42B20N4684: Un árabe del desierto se acercó al Profeta y le dijo: Mensajero, un hombre lucha por el botín de guerra, otro lucha para poder ser recordado, y otro lucha para que pueda ser vista su alta posición como resultado de su valor en el combate. ¿Cuál de ellos está combatiendo en la Causa de Alá? El Mensajero de Alá le respondió: Aquel que combate para que la palabra de Alá sea exaltada está combatiendo por la Causa de Alá.

Corán 48:29: Muhammad es el Mensajero de Alá, y los que están con él son despiadados con los infieles, pero misericordioso con los demás.

Corán 4:101: …Los infieles son para vosotros un enemigo declarado.

Yihadistas reclaman la 'sharia' en el Reino Unido.


Corán 9:123: ¡Creyentes! Combatid contra los infieles que tengáis cerca! ¡Que os encuentren duros! Sabed que Alá está con los que Le temen!

Corán 25:52: No obedezcas, pues, a los infieles y lucha esforzadamente contra ellos

Corán 66:9: ¡Profeta! ¡Combate contra los infieles! y los hipócritas ¡Muéstrate duro con ellos!

Corán 61:4: Alá ama a los que luchan en fila por Su causa, como si fueran un sólido edificio.

Corán 61:9-12: Él es Quien ha mandado a Su Enviado con la Dirección y con la religión verdadera [el Islam] para que prevalezca sobre toda otra religión, a despecho de los asociadotes [los cristianos por asociar Dios con Jesús]. ¡Creyentes! ¿Queréis que os indique un negocio que os librará de un castigo doloroso?: ¡Creed en Alá y en Su Enviado y combatid por Alá con vuestra hacienda y vuestras personas! Es mejor para vosotros. Si supierais… Así, os perdonará vuestros pecados y os introducirá en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos y en viviendas agradables en los jardines del edén. ¡Ese es el éxito grandioso!

Izquierda: La iglesia armenia de las Asambleas de Dios en Teherán, Irán. El templo fue ilegalmente confiscado hace dos años por el régimen , que ahora pretende convertirlo en una mezquita. Derecha: el 7 de enero unos vándalos dañaron, saquearon y pintaron eslóganes yihadistas en la Iglesia de la Luz de Tzi-Ouzou, Argelia.


Bujari 52:256: El Profeta … Se preguntó si estaba permitido atacar a los guerreros paganos en la noche con la probabilidad de la exposición de sus mujeres y niños al peligro. El Profeta respondió: “Ellos (es decir, mujeres y niños) son de ellos (es decir, de los paganos).” En este mandamiento, Muhammad establece que está permitido matar a no combatientes en el proceso de matar a un supuesto enemigo.

Esto proporciona la justificación de los atentados terroristas islámicos.

Bujari 52:220: El Apóstol de Alá dijo … “Me han hecho victorioso con el terror”

Abu Dawud 14:2526: El Profeta (la paz sea sobre Él) dijo: “Tres cosas son las raíces de la fe: que se abstengan de matar a una persona que pronuncia,” No hay más dios que Alá “y no le declara no creyente el pecado lo comete, y no con excomulgarlo del Islam por su ninguna acción, y el Yihad se llevará a cabo ininterrumpidamente desde el día que Alá me ha enviado como un profeta hasta el día en el último miembro de mi comunidad a luchar con el Dajjal (Anticristo)

Abu Dawud 14:2527: : El Profeta dijo: La lucha en el camino de Alá (Yihad) te corresponde junto con todos los gobernantes, si es piadoso o impío

Musulmanes 1:33: el Mensajero de Alá dijo: Se me ha ordenado combatir contra la gente hasta que den testimonio de que no hay más dios que Alá, que Muhammad es el mensajero de Alá.

Bujari 8:387: El Apóstol de Alá dijo, “me ha ordenado combatir a la gente hasta que digan: Nadie tiene el derecho a ser adorado sino Alá.

Musulmanes 1:149: Abu Dharr relató:” dijo: Mensajero de Alá, cual es el mejor hecho del Profeta, y Él contestó: La creencia en Alá y el Yihad en su causa.

Yihadistas del Estado Islámico en las ruinas del antiguo 
monasterio de Mar Elián, en Qariatain, Siria.


Musulmanes 20:4645: Él (el Mensajero de Alá) lo hizo y dijo: No hay otro acto que eleva la posición de un hombre en el Paraíso a un grado de cien (el más alto), y la elevación entre uno grado y otro es igual a la altura de los cielos de la tierra Él (Abu Sa´id) Alá.

Musulmanes 20:4696: el Mensajero de Alá (la paz sea con Él) dijo: Aquel que murió, pero no luchó en el camino de Alá ni tampoco expresó ningún deseo (o determinación) de Yihid murió la muerte de un hipócrita dijo: ¿Cual es este acto Él respondió:?! El Yihad en el camino de Alá, el Yihad en el camino de.

Tabari 9:69: Matar infieles es un tema menor para nosotros.
Las palabras de Muhammad, profeta del Islam.

Ibn Ishaq 327: Alá dijo, ´Un profeta debe masacrar antes que recoger cautivos. Un enemigo sacrificado es expulsado de la tierra. Muhammad, que ansiaba los deseos de este mundo, sus bienes y los cautivos de rescate traería. Pero Alá quiere matarlos a manifestar la religión.

Ibn Ishaq 992: Lucha contra todos en el camino de Alá y matad a los que no creen en Alá.

Son instrucciones de Muhammad a sus hombres antes de una incursión militar.

Imagen de un atentado islamista en una iglesia copta en Egipto.


Bujari V4B53N386: Nuestro Profeta, el Mensajero de nuestro Señor, nos ordenó combatir hasta que adoréis a Alá únicamente o que nos paguéis el tributo jizya en sumisión. Nuestro Profeta nos ha informado que nuestro Señor dice: “Cualquiera de entre vosotros que muera como mártir irá al Paraíso para llevar una vida tan lujosa como nunca lo haya visto, y el que sobreviva se convertirá en vuestro maestro”.

Musulmanes C34B20N4668: El Mensajero dijo:” Cualquiera que equipa a un guerrero que va a luchar en el camino de Alá es como el que realmente combate Y cualquiera que se ocupa de su familia en su ausencia es también como el que el combate.

Musulmanes C9B1N31: Se me ha ordenado combatir contra la gente hasta que den testimonio del hecho de que no hay dios sino Alá, y crean en mí (que) yo soy el Mensajero y en todo lo que he traído.

Tabari IX: 69: Los árabes son la gente más noble en linaje, los más prominentes, y los mejores en hazañas. Nosotros fuimos los primeros en responder a la llamada del Profeta Nosotros somos los ayudantes de Alá y los visires de Su Mensajero. Nosotros luchamos contra los pueblos hasta que ellos crean en Alá. El que cree en Alá y en Su Mensajero ha protegido su vida y sus posesiones de nosotros. En cuanto a aquel que no cree, nosotros vamos a luchar contra él para siempre en la Causa de Alá. Matarlo es un tema menor para nosotros.


Musulmanes C31B20N4645: “El Profeta dijo:”El que acepta con alegría a Alá como su Señor, el Islam como su religión, y a Muhammad como su Apóstol tiene necesariamente el derecho a entrar en el Paraíso. Abu le preguntó: “Mensajero de Alá, repito esto para mí.”Muhammad lo hizo y dijo: “No hay otra acto que eleve la posición de un hombre en el Paraíso a un grado de cien veces más alto, y la elevación entre un grado y el otro es igual a la altura de los cielos de la tierra. ´ Abu dijo: ´¿Cual es ese acto? Dijo: «¡El Yihad en la causa de Alá!, ¡El Yihad en la causa de Alá”.